Gerencia del sentido común

Friday, 11 January 2013 21:47 Written by  Juan Diego Restrepo
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Gerencia del sentido comun

Puede sonar trivial y para otros puede resultar ser toda una obviedad, pero es completamente cierto afirmar, que la gerencia es un proceso tan natural y tan humano, que puede ejercerse con el menos común de los sentidos, el mismo sentido común.

Siempre cuando las personas se preguntan: ¿Y qué es acaso el sentido común? -La repuesta más odiosa ha rezado por varias generaciones: "El menos común de los sentidos", al menos para quienes se ufanan de ser los más listos.

 

Cuando además de la academia, se logra capitalizar la práctica y también documentarla con la literatura de los más expertos, y el know how de las instituciones más prestigiosas del mundo, la respuesta a muchas de las dificultades, reveses y casos empresariales, ha sido y seguirá siendo: el sentido común.

 

Lamentablemente el sentido común no se enseña, o al menos en mi caso personal nunca he asistido a una cátedra sobre el mismo, salvo algunas enseñanzas de mi padre; ejemplo: aquellos casos donde sujetar mal un bisturí para cortar un papel, puede ocasionar un grave y absurdo accidente, es allí donde la voz de la experiencia nos dice: "hacia adentro no, mejor hacia afuera para no provocar una lesión". Esta es una de las tantas formas de sentido común.

 

Tampoco significa que quien sufra un accidente sea un torpe; no, sencillamente esa persona no tuvo en cuenta algunas consideraciones, o simplemente, no evaluó los riesgos antes de manipular esta peligrosa, pero útil herramienta.

 

Pero dejemos a un lado el plano doméstico y hablemos de gerencia, no restándole importancia a las tareas y oficios cotidianos que todos realizamos a diario, y que por supuesto, exigen la mínima lógica para su cabal ejecución.

 

Al hablar de gerencia, nos estamos refiriendo a la práctica de administrar recursos, donde necesariamente estamos involucradas las personas, los recursos físicos, los financieros, y las decisiones asociadas a la gestión, y propósito u objeto de la organización.

 

Las relaciones laborales e interpersonales son un proceso tan común y frecuente en la sociedad, que a pesar de todo lo anterior, no son el mejor ejemplo (un alto porcentaje de las personas empleadas no están satisfechas con sus trabajos según múltiples encuestas), y sus buenos indicadores así no queramos admitirlo, son sólo informes de gestión que el área de talento humano le comparte a la alta gerencia.

 

En la tarea de administrar el talento humano, no es fácil coincidir o alinearse con las expectativas de cada uno de los integrantes de una empresa o institución (somos individuos complejos), muchas veces el sentido común y la simple observación, puede brindarnos las ideas para ganarnos un espacio genuino, en esas amañadas encuestas de satisfacción. Conocer por ejemplo, que el gerente valora o se interesa con afecto por mi núcleo o grupo familiar, puede ser más importante que un incentivo económico.

 

Por otro lado, si los resultados comerciales son positivos, pero los financieros no lo suficiente, por más estudios que contratemos y análisis de mercados a los que accedamos, algunas fuerzas de la industria u otros fenómenos, podrán solo evidenciarse mediante el uso del sentido común (saber leer el entorno); por esa razón, es el menos común de los sentidos, no es fácil, es un olfato especial. En ocasiones intermitente, no es una actitud permanente, lo que explica que algunas decisiones se tomen oportunamente, y otras cuando ya es demasiado tarde.

 

Gastar es la tarea más fácil y menos consciente en una organización, más cuando los presupuestos son holgados y generosos; ¿Cuántas veces no se realizan viajes o desplazamientos desde diferentes áreas de la empresa, y ninguno de los responsables se percata de compartir el transporte con algún colega o par de la empresa?; hacerlo es un ejercicio de sentido común. ¿Por qué hacer dos envíos por correspondencia certificada, si puede hacerse uno sólo hacia el mismo destino?. La planeación objetiva permite generar ahorros, que de ninguna otra manera se harían factibles.

 

Aunque un proveedor nos entregue el mejor precio y la calidad óptima, no significa que la optimización de los costos sea un ejercicio ajeno para ese aliado, las leyes de la productividad vamos a expresarlo, pueden ser tan infinitas como nosotros mismos no lo propongamos. Un ahorro sin detrimento de los demás procesos, es también una forma de sentido común.

 

Esta no es una invitación a la improvisación, pero si un llamado a la lógica aplicada para la resolución de dificultades, o desarrollo de tareas inherentes a la gerencia y a cualquier otro nivel.

 

El mismo pensamiento lateral de Edward De Bono, que fue quien por primera vez en 1967 acuñó el concepto,  puede servirnos, para que aún retando el pensamiento, podamos tomar, por qué no decirlo, de manera lógica (diferente) las mejores decisiones.

 

No hay una cátedra como ya lo hemos enunciado, tal vez sea la experiencia y la misma capacidad de asombro, las que faciliten obrar de manera coherente, o bajo los principios de la lógica aristotélica, que se basa en la realidad y existencia de las cosas, y donde el razonamiento y la argumentación suponen la lógica.

 

Algunos ejemplos en el mundo dan fe de la perseverancia y disciplina, pero sobre todo de la capacidad de asombro y sentido común; es el caso de empresarios como Amancio Ortega del grupo Inditex (España), Mario Hernández (Colombia), y cientos más que han sobresalido gracias a su ingenio y sagacidad.

 

Cuando una junta directiva tiene el reto de decidir la suerte de una organización, es muy probable que sus miembros sean destacados ejecutivos, provistos además de una excelsa formación académica; sin embargo, son la experiencia y la creatividad -el mismo sentido común- las que hacen posible provocar las decisiones con mayor acierto.   

 

Sentido común en pocas palabras, es la manera ágil y diligente de actuar, con claridad mental y lógica frente a la resolución de dificultades o cualquier propósito. Un gerente puede o no contar con títulos académicos o profesionales, pero no se concibe sin sentido común.

 

JUAN DIEGO RESTREPO

@MarketingObj

@juandrpo

 

 

 

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