¿El emprendedor, nace o se hace?

Saturday, 15 January 2011 00:00 Written by  Juan Diego Restrepo
Rate this item
(1 Vote)

 

El emprendedor nace o se hace

Cuando hablamos del importante oficio del vendedor, siempre es traída a colación la expresión de: “si se nace o se hace”, hoy no hablaré de la profesión de las ventas, haré el mejor esfuerzo para definir desde mi experiencia, lo que pienso acerca de algunos mitos o magias que encierra el perfil del emprendedor. 

Sin ir a wikipedia, que para estos días está cumpliendo 10 años y que es considerado el quinto portal más visitado en el mundo, me atrevo a dar una definición en torno al emprenderismo, empezando por decir que, el emprendedor es la persona que en medio de alguna motivación o vocación, tiene la capacidad de materializar una o varias ideas, con el propósito de satisfacer una necesidad propia o de terceras personas; es pertinente mencionar, que el que emprende algo, no necesariamente lo hace con fines mercantilistas, también puede promover causas u obras sociales que no tengan o generen ningún lucro para éste, pero que de alguna manera, impactan la satisfacción o bienestar de otras personas. También se puede ser un emprendedor de iniciativas o tareas, en el plano personal o laboral, y en éste sentido diré que el emprendedor simplemente, hace que las cosas ocurran.

 

También cohabita con nosotros, el emprendedor que las mismas circunstancias de la vida, le han exigido ingresar al mundo de la informalidad, por ejemplo en el diario La República del 15 de enero de 2011, se lee en la primera página: “El 52% de los trabajadores son informales”. Fuente: Dane. Muchos de estos compatriotas, resultaron ser emprendedores inducidos, por la ausencia de oportunidades laborales, que sin duda les podría permitir acceder, al menos a una afiliación a la seguridad social. Los cito como emprendedores, pues no es extraño observar en el semáforo,  a itinerantes malabaristas o al que comercializa cajas de colores y demás dulcería.
En el ámbito empresarial, emprender significa la capacidad de desarrollar una idea con el objetivo de generar ingresos, recursos, fuentes de empleo, réditos y demás, que regularmente se producen a partir de una unidad de negocio.
En el discurso de los profesionales o hacedores de algún menester u oficio cuando sé es empleado, siempre aparece el fantasma de: “Quiero ser independiente”, “Quiero ser mi propio Jefe” y demás afirmaciones o aspiraciones que asaltan nuestras mentes. Por fortuna he probado las mieles de ambos perfiles y con vehemencia he dicho, que las dos experiencias son altamente excitantes y más cuando se tiene amor a la labor o tarea desempeñada.
Tanto el empleado como el independiente, deben tener vocación y también deben ser conscientes de sus deberes y obligaciones; en el primer caso, existe el compromiso de atender en demasía, las funciones o actividades propias para las cuales sé fue contratado, y en el segundo caso, el independiente, debe hacer exactamente lo mismo, sólo que, debe responder así mismo por sus ingresos y los demás, en el evento de tener personas bajo su responsabilidad.
A la pregunta: ¿Qué es mejor? Cualquiera podría responder: -Ser independiente, para no padecer el control o la dependencia hacía su jefe, sin embargo, quien es independiente, también debe responder y satisfacer a sus jefes (los clientes) y también a sus propios colaboradores, que en forma imperativa exigen el cumplimiento de sus derechos. La verdad es, que ninguna de las dos posiciones es cómoda, ambas demandan responsabilidad, sacrificio y entrega.
Volvamos al perfil del emprendedor, finalmente es el objetivo del presente artículo y respondamos el interrogante que hace parte del título: el emprendedor nace,  y aunque puede mejorar y fortalecer sus competencias en el tiempo, así como el líder, éste siempre nace desde el mismo momento en el que es concebido.
Suponer que en el caso de Colombia hayan 21 millones de emprendedores (Población Económicamente Activa), es completamente imposible, en dónde estaría la fuerza laboral para mover más de 1,5 millones de unidades productivas que tiene el País?. La respuesta a la pregunta, podría ser inútil ante su obviedad, pero con la misma, deseo expresar que la humanidad no está poblada por innatos emprendedores, muy probablemente existen muchos, que en su condición de empleados dechados de virtudes, no han descubierto que tienen un potencial emprendedor en su interior.
El emprendedor, debe reunir según diferentes instituciones prestigiosas en el mundo y con las cuales coincido, las siguientes competencias o características:
  • Tener autoestima
  • Orientado a lograr resultados
  • Saber correr riesgos
  • Pensar positivamente
  • Perseverar
Muchos podemos estar convencidos de reunir estas significativas competencias, pero por qué no afloran?, hay algunas circunstancias que impiden que algunas cosas pasen en la vida, por ejemplo:
  • Encontrarnos en una zona de confort.
  • Haber superado los 30 años y creer que sólo los más jóvenes pueden ser emprendedores.
  • Miedo al fracaso.
  • Considerar que lo que sabemos o conocemos, no es tan bueno como creemos.
  • Temor al cambio.
  • Incertidumbre económica.
Efectivamente, no es fácil abandonar la comodidad de un ingreso, de un círculo de amigos, de la camaradería laboral y demás holgura que ofrece un empleador, pero es esto exactamente lo que hace la diferencia, entre un emprendedor y quien no lo es.
Yo defino al emprendedor, como aquel que tiene la capacidad de sumergirse en la piscina sin temor a ahogarse y con el convencimiento de poder mantenerse a flote. La otra faceta, es el escenario donde aún sabiendo nadar y dotados de salvavidas, vamos hasta el borde de la alberca, y sentimos el temor de tocar sus aguas,  porque no sabemos si su agua es fría, cálida o ligeramente caliente, o si la profundidad de la misma puede cubrirnos o absorbernos. Podemos nadar o tomar el sol.

JUAN DIEGO RESTREPO

@MarketingObj

@juandrpo

 

 

Read 3924 times Last modified on Monday, 05 November 2012 05:27

facebooktwitteryt-iconrss